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Historia de Madre Cecilia Schamp Fundadora del Hospital de Maternidad La Divina Providencia

Madre Cecilia Louisa Schamp Castelein, nació en la ciudad de Kortryk. Bélgica el 25 de Julio de 1920, hija mayor de 4 hermanos.Su madre Gode Lieve Castelein, y su padre Michel Schamp.Sus padres se conocieron durante la 1era guerra mundial y al terminar esta se casaron y procrearon a su primar hija e hijo que mas adelante se dedicaron por completo al servicio de Dios y a su iglesia, fue así como desde muy pequeña ella fue desarrollando su vocación, estudio enfermería  primeros auxilios y presto servicio como enfermera durante la invasión nazi en Bélgica.El 25 de Diciembre de 1940 ella les comunica a sus padres que la lleven al convento e ingresa al convento de las Hermanas Agustinas de San Nicolás, congregación fundada en 1362, que se caracterizaba por su trabajo en salud y educación.El Papa Pablo VI pide misioneras para venir a  evangelizar a Latinoamérica y ella inmediatamente se anoto como misionera, lo cual era uno de sus principales sueños, Servir en países pobres. Llega a El Salvador, en marzo de 1971, junto a otras religiosas de la congregación luego de realizar una larga travesía en tren, barco y avión.Se instalan en Cojutepeque, luego  el 03 de mayo de 1971 es recibida en Santiago Texacuangos por el padre Alvarenga en una iglesia abarrotada de feligreses.Comenzaron en un convento que solo tenia una mesa, 2 sillas y 2 camas, no había puertas, ni ventanas pero eso en ningún momento venció el espíritu de servicio que la misión encomendaba  por la superiora, que era EVANGELIZAR.Con este objetivo comenzaron la tarea de catequesis visitando caseríos y cantones y fueron conociendo la dura realidad de la pobreza y las necesidades de salud de la población.Como su congregación se caracteriza por su atención de enfermos, pidió permiso a la superiora e inicio la clínica parroquial.Madre Josefina su compañera de viaje fue encargada de la consulta y Madre Cecilia de catequesis y pastoral, Pero Madre Josefina pronto fue llamada a Cojutepeque y madre Cecilia se quedo sola en ambas misiones. Al comienzo de la clínica parroquial  Madre Cecilia le presento al Señor Alejandro López quien era el barbero y además vendía el periódico en el pueblo que si podía dar a trabajar a una de sus hijas con ella y fue así como Carmen López comenzó a trabajar con Madre Cecilia hasta la fecha en que murió.Las consultas comenzaron, así las pruebas desde la más cómica, hasta las más duras se atendían partos en la calle y los cantones.En la oficina de ANTEL, y en los lugares donde no llegaban ambulancias  de la cruz roja , durante el conflicto armado, salían en las noches o durante el toque de queda con pitos y moviendo los brazos con lámparas rojas para advertir a los bandos en conflictos que en ese momento salían a atender el parto.Fueron tomados como rehenes en la iglesia, en ocasiones por las fuerzas militares y en otras por la guerrilla. A pesar de todo esto la obra continuaba entre consultas, partos, catequesis, películas para los niños del pueblo etc. Durante unas vacaciones en Bélgica, Madre Cecilia comento a su familia lo que estaba ocurriendo en El Salvador.La necesidad de un Hospital, Su hermano también religioso,  José Schamp, que trabajaba como maestro contó a sus alumnos la historia, un niño alumno del Hno José contó a su padre lo que el profesor decía y el no podía creer lo que el niño comentaba, por lo cual llamo al Hno José y le pidió si podían platicar con Madre Cecilia.Este padre de familia era el Dr. Andre Devos Ginecólogo, y junto al hno José Schamp, formaron un comité en Knokke. Comité la Divina Providencia. Dándole forma al proyecto de construcción del hospital.En 1981 el Dr. Devos vino de visita a El Salvador y confirmo las historias de madre Cecilia contaba, y atendió también partos, en las mismas condiciones que había comentado Madre Cecilia, Además se unió al equipo el Arquitecto Bernard Dewerchin sobrino de madre Cecilia  quien realizo el diseño e inicio la construcción del Hospital, todo este grupo de persona se unió con el único propósito de construir un hospital para el servicio de los mas necesitados de el Salvador.El hospital fue fundado en el año de 1982, lastimosamente en medio del conflicto armado, se pierde la vida de Bernard sobrino de Madre Cecilia, a pesar de el luto y la tristeza ella no se rinde y termina la construcción del hospital, el cual fue formalmente inaugurado por Monseñor Arturo Rivera y Damas el  22 de Diciembre de 1984 El hospital la Divina providencia liderada por Madre Cecilia y su equipo de trabajo, ha desarrollado numerosos trabajos sociales, entre ellos están: la escuela de agronomía, El programa para Niños desnutridos, atención de partos gratis a madres pobres y adolescentes, escuela de parteras, y a la fecha se trabajó con misiones médicas extranjeras. Además sus servicios se ampliaron contando al momento con especialidades médicas como: Ginecología, pediatría, Medicina general, medicina interna, cirugía general, Ortopedia, Urología ,Oftalmología, Otorrinolaringología, Endocrinología, Radiología, Mamografía, Ultrasonografía,  Laboratorio clínico, y  Odontología.Todo esto con el único objetivo a cumplir que es ayudar al más necesitado.Madre Cecilia falleció el 08 de febrero del año 2011, y sus restos son sepultados en la capilla del hospital que fundó.

 

Historia de programas sociales desarrollados en el Hospital de Maternidad La Divina Providencia.

Enfoque Social:

El hospital La Divina Providencia De Santiago Texacuangos, se ha caracterizado desde sus inicios por su labor social en Pro de la salud de aquellas personas más vulnerables y con menor capacidad para tener acceso a la servicios de salud de calidad, desde siempre se ha trabajo bajo la ayuda de organizaciones extranjeras que han colaborado para el desarrollo de programas de salud y educación que eleven la calidad de vida de estas personas.

Hemos tenido la experiencia de trabajar con:

  • ESCUELA DE AGRONOMIA/ SE EJECUTO DE 1988 A 1999/ SE EJECUTO GRACIAS AL FINANCIAMIENTO DE WITHUIS-VOLONTARIAAT VZW PETER BENOITLAAN 4 B-9820 MERELBEKE.
  • ATENCIÓN A NIÑOS DESNUTRIDOS / SE EJECUTO EN 1994 A  1996 / CON AYUDA DE MEMISA  KERKSTRAAT 63, 17011 ITTERBEEK (DILBEEK).
  • PREVENCIÓN DEL CANCER DE CERVIZ EN MUJERES DEL AREA RURAL/ SE EJECUTO DE 1995 A 2000/ LA PRIMERA ETAPA LA FINANCIO LA EMBAJADA DEL CANADA Y LA SEGUNDA MEMISA KERKSTRAAT 63, 17011 ITTERBEEK (DILBEEK) BELGICA, y WIESKE AND PATER ROOSEFONDS.
  • PARTOS GRATIS A MADRES POBRES Y ESCUELA DE PARTERAS EMPÍRICAS/ SE EJECUTA DESDE 1993 A LA FECHA/ ESTE PROYECTO SE HA VENIDO EJECUTANDO CON LA AYUDA DE LOS                  SIGUIENTES FINANCIADORES ABOS DIENST MEDEFINANCIERING DHR.J.P. ROOBROUCK MARSVELDPLEIN 5 BUS 57 1050 BRUSSEL LA PRIMERA ETAPA Y DESDE EL AÑO DE 2001 LO FINANCIA ENG BRENCK PARA LATINOAMÉRICA SITUADO EN LUXEMBURGO.

Programa Educación y formación de Partera Empírica

El proyecto de escuela de parteras, se desarrolló durante 10 años en el Hospital.

 http://www.elsalvador.com/hablemos/Ediciones/160602/medicina.htm

graduacion2006 08916 de junio 2002 

En el Hospital de Maternidad “La Divina Providencia” de Santiago Texacuangos, 21 mujeres se entrenan como parteras porque quieren servir a sus comunidades de manera más eficiente.Las clases prácticas que reciben las parteras en el hospital “La Divina Providencia” se facilitan con el uso de bebés maniquíes entre otros implememtos. Algunas incursionaron en este oficio por emergencia. Se asistieron a sí mismas o a otras mujeres de su comunidad.Ahora son las parteras del pueblo, de la colonia o del cantón. Sus manos han recibido a millares de niños a través de los años. María Reyes Ramírez, de 57 años, es una de ellas y hoy es reconocida como tal en el cantón Caña Brava de Santo Tomás. Comenzó “de presto”, ante la agonía de una de sus vecinas en plena madrugada.“La encontré gritando; le dije que no lo hiciera porque iba a agarrar aire. Pasó un rato y de repente se vino la criatura. Me sentía toda maneada, pero le hice dos nuditos al cordón umbilical y le corté enmedio como le había oído a mi papá cuando asistía a mi mamá. Asié al niño, lo envolví y se lo dejé a la muchacha. Desde entonces la gente comenzó a buscarme”, recuerda doña María.Ana Vilma Reyes no fue obligada por ninguna vecina en apuros; lo hizo por vocación, a pesar de que a sus 32 años eaún creía que los niños nacían por la boca. Sus primeras experiencias las tuvo en el hospital San Rafael de Santa Tecla, luego en Santo Tomás.Cada una de estas mujeres tiene una historia que contar sobre sus inicios en esta labor que Francisca Reyes viuda de Valiente, partera de Santo Tomás, considera “bonita e importante porque es como amar a Dios y al prójimo”.Estas mujeres ya no recuerdan a cuántos niños o niñas han ayudado a nacer, pero saben que su labor es respetada. Con este ánimo se han inscrito en el curso de entrenamiento que desde el año pasado brinda gratuitamente el hospital “La Divina Providencia” a parteras empíricas, aprendices y otras lideresas comunitarias interesadas en salud reproductiva.Los cursos forman parte de un programa de capacitaciones que durará cinco años y es auspiciado por una organización belga que ha gestionado madre Cecilia Schamp, fundadora del hospital .

Entrenamiento útil

“Se les da teoría y práctica porque es importante que manejen buenas técnicas y prácticas de higiene. Uno de los requisitos para que se gradúen es que cada una traiga seis pacientes, lo que beneficia a la partera porque adquiere conocimientos, mientras que las pacientes son atendidas gratuitamente, desde su control prenatal hasta atención del parto”, asegura la licenciada Norma López, responsable del programa.Margarita de Jesús Vásquez, partera de Santo Tomás desde 1993, dice que todo lo que ha aprendido nunca lo había oído. “Hoy sé identificar en las pacientes los factores de riesgo como hinchazón en las manos o la cara”, afirmaSin saberlo, muchas de ellas yapromueven la no violencia.Esta capacitación teórico-práctica es impartida y supervisada por médicos, una enfermera y una especialista materno-infantil del hospital. Para que no falten a sus clases reciben un viático para los pasajes del autobús, el almuerzo, el uniforme y el maletín con las herramientas necesarias para la atención de un parto.Francisca dice haber aprendido además hasta dónde llega su labor: no puede hacer episiotomías ni tactos vaginales, asistir a embarazadas de alto riesgo o primerizas, pero sí puede medir el estómago, la temperatura, la presión arterial, detectar si el niño está sentado, atravesado o de cabeza. Además de informarse sobre el desarrollo de los controles médicos de la paciente, acompañarla a sus consultas y estar preparada para atenderla en caso de emergencia.Estas mujeres reconocen haber aprendido en estos cursos. La licenciada López dice que se han detectado y corregido ciertas prácticas inadecuadas: algunas no revisaban la placenta, no sabían limpiarse bien las manos o no utilizaban guantes.Las parteras aprenden prácticas esenciales de higiene

En la práctica 

Ana Vilma Reyes explica que ahora se prepara antes de un parto con las herramientas facilitadas por el hospital: hisopos, tijeras, alcohol, cinta métrica, báscula para pesar al bebé y una sábana.“Nos lavamos bien las manos, hacemos el aseo genital a la paciente, la revisamos si está dilatando, tenemos cuidado para que no haga fuerzas antes del tiempo, le aconsejamos que no grite ni llore. La acariciamos y animamos”, relata Ana Vilma, quien al igual que el resto de parteras no cobra por su labor. “En pago nos dan comida u otra cosita”, afirma Francisca.La mayor recompensa que dicen tener estas mujeres es que el parto sea exitoso, que el recién nacido esté sano y que cuando éste creza le aconsejen respetarla, incluso como a una segunda madre. El trabajo de la partera va más allá de recibir al recién nacido. “Le enseñamos a la madre a curar le el muñón del ombligo del niño, a bañarlo, a amamantarlo porque eso le beneficia a los dos, a que se pongan en control médico después del parto, que no permanezcan acostadas o sentadas y coma bien para que les baje leche”, dice Francisca.Esa interacción entre parteras y parturientas las ha hecho sobrevivir. “Yo creo que somos necesarias. A veces hemos querido detenernos pero siempre nos busccan, nos tienen un gran respeto, nos escuchan”, sostiene Francisca.Su importante desempeño y el grado de confianza y credibilidad que han logrado dentro de sus comunidades quiere aprovecharlo el Ministerio de Salud. María Reyes Ramírez, participante del curso de capacitación.Las parteras aprenden a supervisar los movimientos del feto utilizando el estetoscopio.

Una nueva imagen

El primer acercamiento hacia estas mujeres ocurrió en 1987 cuando el Ministerio de Salud, con el apoyo de UNICEF, desarrollaron un programa nacional de parteras empíricas, dentro del cual destacaba la capacitación, la entrega del equipo básico y la creación de las condiciones necesarias para el parto limpio a nivel comunitario. Se preparó durante 15 días a 3018 parteras, de las cuales 2390 se mantienen activas.“Ya no se forman parteras, pero con el apoyo de la AID (Agencia Internacional para el Desarrollo) desarrollamos el “Proyecto SALSA”, mediante el cual se les brinda educación continuada sobre salud reproductiva, que incluye la atención del parto y cuidados obstétricos tan esenciales durante su embarazo”, afirma la licenciada Haydée de Escobar, gerente de Atención Integral a la Mujer, del Ministerio de Salud. Según la funcionaria, la nueva visión que se tiene sobre las parteras consiste en convertirlas en promotoras del parto y del control prenatal en los centros de salud, y que sólo intervengan en casos de emergencia o cuando la paciente lo prefiera, pero bajo vigilancia médica. “No se busca desplazarlas sino darles el rol que merecen”, aclara la licenciada de Escobar.Pero el personal médico y de enfermería también tendrá que aprender de estas mujeres: la calidez de su atención. “Uno de mis hijos lo tuve en el hospital y me trataron mal; me rajaron (episiotomía) y eso es cruel”, confiesa Yolanda de Martínez, quien no dudará en buscar a una partera cuando dé a luz a su tercer vástago.La práctica de la episiotomía ahuyenta a muchas mujeres rurales de los hospitales, pero la licenciada de Escobar dice que de acuerdo a la norma actual, esa cirugía no es parte del procedimiento, salvo en casos especiales, y que es una cultura que también debe modificarse. Pese a todos estos cambios será difícil prescindir de la partera, sobre todo en aquellas comunidades sin acceso a un centro de salud. Lo bueno es que la mayoría de ellas quiere pasar de la tradición y el empirismo al conocimiento, para ser más capaces y eficientes.Dirley Gómez, es una joven madre capitalina que viaja hasta Santiago Texacuangos para entrenarse como partera. Nadie se lo ha sugerido, tampoco ha asistido un parto emergente en su vecindad, pero quiere estar preparada. “Ayudar a traer una vida al mundo es más que satisfactorio, nadie te lo enseña, es algo que nace con uno” , dice.

DenunciantesSu liderazgo puede ayudar a prevenir la violencia intrafamiliar.

 ISDEMU ha aprovechado este curso para despertar en ellas la comprensión de la violencia intrafamiliar y su interés por denunciarla.  Las parteras no sólo revelaron casos de violencia en sus comunidades, sino que también dijeron estar dispuestas a ayudar a prevenirlos.

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Jornada Médico Quirúrgica para niños y niñas

En conjunto con la organización Healing the children se realizará la Jornada de cirugias gratis para niños y niñas por 8vo año consecutivo.

Consiste en operar a niños de 0 a 18 años en las especialidades de :

  • Otorrinolaringologia: adenoides, senos paranasales, tabiques, amigdalas.
  • Cirugía plástica: labio leporino, cicatrices, paladar endido, deformaciones congénitas.

las evaluaciones se llevaran a cabo el día 28 de febrero en el Hospital de Maternidad La Divina Providencia en Santiago Texacuangos.

 

Hospital Divina Providencia afiche-01

 

Otros Servicios

  • Toma y lectura de Rayos x
  • Toma y lectura de mamografía
  • Toma de ultrasonografías , de embarazo en 3D, ginecologica, Organos biliares, de mama, Dopler de vena.
  • Laboratorio clínico
  • Colposcopia y biopsia de cervix
  • Endoscopias
  • Toma y lectura de electrocardiograma
  • Odontología y Ortodoncia
  • Paquetes de atención de partos
  • Paquetes de cirugía ginecologíca
  • Paquetes de cirugía ortopédica
  • Paquetes de cirugía Urológica
  • Paquete de cirugía general
  •  

Hospitalización

Ofrecemos:

  • Habitación individual, con tv  y cama para acompañante
  • Habitación compartida
  • Servicio de hospitalización las 24 horas

Cada centro de asistencia médica, clínica u hospital disponen de un área que se dedica especialmente al ingreso de los pacientes. Se la conoce popularmente como admisión y su meta es organizar, regular y monitorear los ingresos de pacientes que ya están programados y que por ejemplo serán intervenidos quirúrgicamente, que se realizarán alguna práctica, entre otras acciones.Entonces, el paciente que tiene una operación o práctica programada llega a la clínica u hospital y se presenta en esta área acompañado de la documentación que le indicaron, como ser: documento que acredita su identidad, carnet de su obra social, consentimiento médico firmado en el caso que se trate de una cirugía y estudios previos, si es que se lo han solicitado previamente, entre otros. En caso que corresponda se le asignará una habitación, o en su defecto se le entregarán los documentos para luego ser atendido en una consulta o para hacerse una práctica.
Habitualmente el paciente realiza estos trámites per se, o es algún familiar que lo acompaña quien los efectúa en su nombre.

Una vez terminada la papelería y en caso que se trate de una internación, personal de admisión acompañará al paciente hasta la habitación asignada y una vez allí le informará sobre los servicios disponibles y cómo deberá ser su movimiento y el de sus familiares en el hospital, acto seguido lo pondrá en contacto con personal de enfermería quienes se encargarán de informarlo sobre la preparación que necesita para la intervención y de acercarle todos los insumos necesarios para esa preparación.

Existen tres tipos de ingresos hospitalarios: urgente (el paciente ingresa por la unidad de emergencias ya en un estado de salud grave, ya sea porque padeció un accidente o se descompensó a raíz de una enfermedad), programado (el paciente ingresa a través del servicio de admisión porque ya estaba previsto que lo haga en día y hora para someterse a una intervención quirúrgica), e intrahospitalario (cuando el paciente es derivado desde otra unidad dentro del mismo hospital, por ejemplo, de guardia lo derivan allí porque le indicaron la realización de una cirugía tras su atención).

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